Cualquier deporte llevado a su máxima (la competición) te exigirá una entrega y esfuerzo constante. Más, cuando el deporte que practicas es individual.
El tenis, al igual que otros deportes donde el jugador se enfrenta constantemente a sus miedos, errores y frustraciones en soledad, y donde el objetivo es la entrega de uno mismo al cien por cien, te exige una condición por encima de las demás:
ACTITUD
Y para conseguir esa actitud es importante aprender a regular y manejar nuestras emociones. La EMOCIÓN, es aquello que sentimos físicamente, es decir, lo que el cuerpo nos muestra a través de sensaciones corporales: tensión muscular, inquietud, sudoración, etc, Sensaciones, que todos entendemos como: miedo, enfado, tristeza, etc.
Estas EMOCIONES se activan debido a nuestra manera de interpretar los hechos que vivimos. Es decir, la forma como tu te hablas a ti mismo va a generar la forma en como te sientes y como actuarás ante tus circunstancias de vida.
EJEMPLO:
Situación: Horas antes del partido. Estoy sentado en casa, mi padre me pregunta como me encuentro.
Emoción: Siento un poco de tensión y nerviosismo.
Pensamiento: Pienso: ojalá todo vaya bien, espero no cagarla, espero que me entre el saque, espero que salga un buen partido.
Conducta: estoy callado, serio y me encuentro distante y evasivo.
Consecuencias: ¿?
Situación 2: Durante el partido. Acabo de perder un punto.
Emoción: tensión muscular, enfado, cabreo.
Pensamientos: Vamos crack (ironía), soy malísimo, que vergüenza, soy lo peor, nada me sale bien, que mala suerte, que suerte tiene el otro.
Conducta: hago aspavientos, golpeo la raqueta contra el suelo, verbalizo en voz alta las recriminaciones.
Consecuencia: ¿?
Como ves tu manera de interpretar tus emociones o tu manera de pensar sobre una situación o un hecho marcará toda una reacción compleja en tu organismo, que va a provocar que tu rendimiento aumente y sea óptimo o que tu rendimiento disminuya y sea pésimo.
Lo importante a saber, es que cambiar esto depende exclusivamente de ti y de nadie más. Las cosas no dependen como muchos pensáis, del destino, de la luna, las estrellas o el poder de la mente, ni tampoco cambiará gracias a la suerte, las cosas cambian porque le dedicáis tiempo, trabajo, y constancia, pero, sobre todo, el cambio se optimiza cuando todo se hace desde la HUMILDAD y la ACEPTACIÓN de tus límites. Es la única forma que tenemos de empezar a respetar lo que somos y mejorar.
Aceptamos lo que somos y tenemos, enfrentando la tarea con el sentido de mejorar y entregar todo lo mejor de ti, a fin de crecer y desarrollarte en todos los aspectos de tu vida.
Es decir, no soy grande, no soy un crack, no soy el mejor y no voy a ganar porque sí. Nada de eso te ayudará a avanzar, ni situarte en la realidad de un partido, al contrario, son mensajes que tarde o temprano se aliarán en tu contra, te frustrarán y te sacarán del juego. La idea no es ser el mejor, ni ser grande, la idea es llegar a ser tu y conseguir dar lo mejor de ti para conseguir tus objetivos. Objetivos reales y ajustados a cada momento de la etapa deportiva en la que te encuentras.
Por ello, para manejar las emociones antes y durante del partido tenemos que reconocer varios aspectos, para así poder mejorarlos:
- Las sensaciones físicas: Qué me esta diciendo mi cuerpo. Es cierto, que la competición exige una cierta tensión y actividad para afrontar la tarea, pero has de saber que un exceso de tensión te bloqueará y un defecto te hará no entrar en el juego. Por tanto, es importante que observes tu sensación y busques ese nivel óptimo, pregúntate qué necesitas: Activarte, relajarte, mantenerte concentrado, etc.
- Los mensajes: Los pensamientos, ideas o imágenes que pueden pasar por tu mente. Acuérdate que las emociones hablan y emiten pensamientos que pueden confundirnos. Pensamientos que pueden surgir desde el exceso de tensión, la exigencia, el pesimismo, etc. Es importante, observarlos y trabajar sobre ellos, a fin de buscar un lenguaje interno que te ayude a afrontar.
- Tu conducta: Observa tus actos, el lenguaje corporal es fundamental para manejar nuestra actitud. Ir caminando desanimado manda un mensaje de abandono y derrota, que no solo tu cerebro capta, sino que el contrario también y lo aprovecha. Golpear la raqueta, recriminarse, gritar, son mensaje muy poderoso que pueden anularte y sacarte del partido y hacer que tu contrario coja alas y se vuelva sumamente superior, aunque no lo sea.
Por eso es muy importante aprender a mantener un lenguaje corporal adecuado, manejar y dirigir tus conductas a un objetivo, que no es otro, que tu trabajo dentro de la pista, enfocarte en tu juego en cada punto y mantener un comportamiento activo y abierto al esfuerzo será fundamental.
Cómo conseguiremos ir cambiando esto y acercándonos a una ACTITUD adecuada. Pues, a través de los siguientes pasos:
1. USA UN LENGUAJE QUE TE MOTIVE Y ANIME A AFRONTAR: Deja la autocrítica, la descalificación y el mensaje exigente. Con él no vas a conseguir nada, solo bloquear tu cuerpo y hacer que este no pueda desarrollar su máximo rendimiento.
Hablarte a ti mismo de manera motivadora provocará que tu cuerpo y tu mente siempre estén preparados para afrontar el reto. Cada entrenamiento o partido es un reto para tu aprendizaje. Ábrete a ello. Escucha y enfoca tu atención a realizar los ejercicios con tu máxima intensidad.
Como me puedo hablar: Es importante que busques mensajes reales y que dirijan tu atención a lo que estas haciendo, motivando tu continuidad y trabajo.
- ¡Vamos¡, punto a punto.
- Sigue trabajando
- Cada punto es una oportunidad para aprender
- Los fallos forman parte del juego, sigue trabajando.
- Sigue jugando.
- Atiende a la pelota: viene, bota, golpeo.
Es importante que cada uno busque el mensaje que más se ajuste a él y a cada momento del juego, pero siempre un mensaje real, sin grandiosidad, un mensaje que no hable ni de pasado ni de futuro, que focalice al momento presente del juego y que se centre en el trabajo, y en lo que realmente sabes sobre ti, un mensaje que vaya desde la HUMILDAD hacia la CONSTANCIA en tu trabajo.
RECUERDA: “La adversidad es el primer paso hacia la verdad y la verdad es el primer paso hacia una solución, siempre y cuando haya HUMILDAD para aprender”.
2. MANTEN LA CALMA Y TU NIVEL DE ACTIVACIÓN: No podemos jugar en tensión, enfadados o en un estado de desánimo y desgana. Hemos de mantener la calma y saber en cada momento del partido que necesitamos para autorregularnos. Si necesitamos movernos, si necesitamos respirar, relajar, etc, es vital. Aprender a comprender tu respuesta emocional, es necesario para mantener tu nivel de rendimiento óptimo.
Durante un partido podemos encontrarnos con distintas dificultades, para las cuales has de estar preparado y tener herramientas que te permitan ajustarte y dar diferentes soluciones, por ejemplo, te puedes encontrar con:
TENSIÓN MUSCULAR Y NERVIOSISMO: respira, afloja y trata de soltar el cuerpo. Ayúdate con: Imagínate que eres como el aire, suelta los brazos, las piernas, las manos y muévelas libremente, gira el cuerpo dejando que se balanceen libre y suelto haciendo un swing distendido y liberado. Hazlo varias veces conectando con esa sensación de fluidez y relajación. Comienza el entrenamiento dando varios golpes de esta forma, liberando el cuerpo, da igual donde vaya la pelota, sólo suelta la tensión, déjate que todo el cuerpo fluya y se sienta libre, como el aire. Recupera rutinas que te hagan mantener una armonía, (céntrate en botar la pelota, andar más tranquilo y seguro, tomar un tiempo para secar el sudor, dar unas vueltas a la raqueta, etc).
BE AIR MY FRIEND
BLOQUEO Y TENSIÓN MUSCULAR: a veces, podemos estar bloqueados por la propia rigidez muscular, pudiendo soltar la tensión a través de movimientos repetitivos y constantes, como dar pequeños saltitos, mientras tratamos de aflojar la musculatura. Cierra los ojos por un instante y salta, sintiendo como tu cuerpo se libera, sacude los brazos y las piernas y permite que fluyan con cada salto. Busca esa sensación de sincronización en tus movimientos y ligereza. Vuelve a ser aire. Recupera tu sensación. Utiliza los momentos entre los dos juegos para buscar tu sensación y optimizarla.
PASIVIDAD Y FALTA DE TENSIÓN: Otras veces, puedes entrar en momentos de dejadez o pasividad debido a la frustración que te ha podido provocar la pérdida de puntos importantes o que las cosas no vayan como tu querías o verte sorprendido por el juego del contrario. Para poder salir de esta situación será importante trabajar nuestra activación tanto física como mental. Aprovecha bien el descanso entre los dos juegos para restablecer tus objetivos (reales y ajustados al momento presente) y focalizar tu atención en ello. Vuelve a la pista asumiendo el control de tu lenguaje corporal, muévete de manera más intensa, da unos saltos con mayor intensidad y trata de hacer unos swings, a medida, que focalizas tu atención en los mensajes que aprendiste en el primer punto y en el objetivo elegido para el próximo juego.
3. FOCALIZA TU ATENCIÓN EN LO QUE ESTAS HACIENDO: es sumamente importante mantenerte conectado con lo que estas haciendo. Es momento de prestar atención a cada momento del partido. Cada golpe es importante en el momento que lo haces, no antes ni después. Trata de llevar tu mente al Punto a punto, es ahora cuando estoy jugando. Tenemos que encontrar nuestra ZONA, ese estado de concentración donde todo fluye de manera natural, sin esfuerzo, apareciendo esa actitud ganadora, que permite que la pelota vaya donde yo quiero. Es lo que en el tenis se conoce como MOMENTUN.
Busca el foco de atención: centra tu atención en la pelota, deja que ocupe tu mente, a medida que la ves, síguela: viene, bota (siente el sonido del bote), golpea.
Puedes también tomar aire por la nariz cuando la pelota salga de la raqueta del contrario y soltar el aire cuando golpeas, centrándote en tu respiración.
4. JUGAR Y MANTENER LA INTENSIDAD: el GAMBARU japonés, tener en todo momento la intención de querer dar lo mejor de ti mismo. Aunque no llegues a veces al 100%, al menos, tener la sensación de haberlo intentado. Tener la actitud correcta, no significa querer ganar, sino querer COMPETIR, querer jugar mi tenis con el máximo de confianza en tu trabajo a pesar del resultado. Entregar al máximo, con el objetivo de descubrirte y aprender. Esa actitud te llevará a aprender y crecer de manera indefinida, sin miedo al cambio y la transformación, sabiendo que lo importante es aprender a sobreponer tu juego a cada circunstancia, desde la entrega, el esfuerzo y la confianza.
RECUERDA: El deportista que confía en si mismo, es igual que el guerrero, a medida que avanza en la lucha se hace más fuerte y poderoso. Con cada golpe aprende, con cada encuentro crece, con cada derrota o victoria se hace más consciente de su capacidad. Acordaros de GOKU, y sobre todo del gran RAFAEL NADAL, no le importaba perder o ganar, solo luchar con los mejores, le motivaba combatir, competir con los más fuertes para así crecer y transformarse.
Espero que estos aspectos os puedan servir en el desarrollo de vuestro tenis, que seáis capaces de vivir en GAMBARU (término japonés que significa "da lo mejor de ti mismo, entrégate hasta el final con honor") constante, en la entrega y el aprendizaje paso a paso. Que toméis el juego como una oportunidad constante de crecer, un reto donde participar te produzca la máxima satisfacción.
TRANSFORMATE EN UN SUPER SAIYAN DEL TENIS Y DE LA VIDA. APRENDE A CRECER.
RECUERDA:
Los jugadores mentalmente fuertes juegan mal y ganan. Los emocionalmente inestables juegan bien y pierden.